Llegar A un punto donde nada te sirve, y todo te vale nada, creer que el futuro está escrito y asegurado y que, hágase o déjese de hacer, tu mañana será bueno.
Que malo es pensar en un después asegurado, fijo, inamovible…
El mayor asesino de los sueños es el saber del futuro, la conciencia plena del destino.
Morir es mejor que vivir una vida ya vivida. Esperar que pase lo que ya sabes o crees que va a pasar, porque tiene que pasar. Mirar el tiempo pasar fuera de la ventana y no hacer nada, porque no interesa el otro; estás esperando que suceda algo que te haga cambiar… y cuando finalmente sucede no te das cuenta porque estás ya nuy dormido y cansado de esperar; y porque no estás listo para vivir, te has acostumbrado a solo esperar… y no sabes hacer nada más.
Tratados cortos, simples y verticales de realidades confusas, oscuras o, simplemente, desapercibidas. O viceversa. A veces con humor, otras, con sarcasmo, otras, con mucha seriedad, un poco de ira, e incluso impotencia. En todo caso, una simple pero diferente forma de ver las cosas.
Monday, October 27, 2008
Friday, October 24, 2008
No es que no nos guste, es que no hay.
Se nos culpa a las últimas generaciones de ser poco participativas. Se nos condena por el inactivismo político y del quemeimportismo social.
Nuestra generación, a la que todos le cuelgan la responsabilidad de ser el futuro de la patria; mi generación, simplemente no quiere ser otro intento fallido, ni títere de turno, ni blanco fácil de viejos y caducos cazadores. Esta generación se reuza a ser borrego.
No es apatía. Claro que nos interesa la política. Por supuesto que nos es importante el futuro de nuestra tierra, después de todo, es nuestro futuro tambien. Además, los humanos somos políticos por el solo hecho de vivir en comunidad. Es solo que en estos últimos veinte años en nuestro país no ha existido política real.
Pero bueno, a nivel nacional, bien o mal, y sin entrar a ver si es obra de ángeles o demonios, se está gestando un cambio. Insisto, no se si bueno o malo, pero cambio al fin. En contraste, en nuestra localidad, el tiempo corre a diferente ritmo, todo sigue desagradablemente igual. ¡Aquí no hay política!, ni políticos tampoco. Lo que si existe es buenos – o malos - conocidos que se han permitido acceder a minilideratos, sin más bandera que la de turno, y con el único mérito de ser carita conocida.
No estamos muertos, solo dormidos. Se debe interpretar nuestro silencio no como conformismo, sino como protesta. Estamos callados, porque lo que queremos decir no es lo que se nos ha acostumbrado a escuchar. No nos faltan las palabras, ni tampoco las ideas. Nuestro silencio se dirige a aquellos que, agotadas sus ideas, se han dedicado a las solas palabras.
Estamos en el punto perfecto, en el lugar histórico adecuado para empezar de nuevo. Hacer una política de convicción, y formar gente crítica, y más que eso, gente exigente, que busque lo que necesita y se lo exija a la autoridad, que excite los mecanismos administrativos y judiciales para conseguirlo. Es tiempo de generar crítica, de crear, de hacer, de resurgir individual o colectivamente en lo que algún tiempo fué tierra de estudiosos filántropos.
Nuestra generación, a la que todos le cuelgan la responsabilidad de ser el futuro de la patria; mi generación, simplemente no quiere ser otro intento fallido, ni títere de turno, ni blanco fácil de viejos y caducos cazadores. Esta generación se reuza a ser borrego.
No es apatía. Claro que nos interesa la política. Por supuesto que nos es importante el futuro de nuestra tierra, después de todo, es nuestro futuro tambien. Además, los humanos somos políticos por el solo hecho de vivir en comunidad. Es solo que en estos últimos veinte años en nuestro país no ha existido política real.
Pero bueno, a nivel nacional, bien o mal, y sin entrar a ver si es obra de ángeles o demonios, se está gestando un cambio. Insisto, no se si bueno o malo, pero cambio al fin. En contraste, en nuestra localidad, el tiempo corre a diferente ritmo, todo sigue desagradablemente igual. ¡Aquí no hay política!, ni políticos tampoco. Lo que si existe es buenos – o malos - conocidos que se han permitido acceder a minilideratos, sin más bandera que la de turno, y con el único mérito de ser carita conocida.
No estamos muertos, solo dormidos. Se debe interpretar nuestro silencio no como conformismo, sino como protesta. Estamos callados, porque lo que queremos decir no es lo que se nos ha acostumbrado a escuchar. No nos faltan las palabras, ni tampoco las ideas. Nuestro silencio se dirige a aquellos que, agotadas sus ideas, se han dedicado a las solas palabras.
Estamos en el punto perfecto, en el lugar histórico adecuado para empezar de nuevo. Hacer una política de convicción, y formar gente crítica, y más que eso, gente exigente, que busque lo que necesita y se lo exija a la autoridad, que excite los mecanismos administrativos y judiciales para conseguirlo. Es tiempo de generar crítica, de crear, de hacer, de resurgir individual o colectivamente en lo que algún tiempo fué tierra de estudiosos filántropos.
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Wednesday, October 22, 2008
Y si todo va bien.... es porque va mal.
Bueno, ahora todo va bien, los clientes aumentan, mis relaciones interpersonales mejoran, mi trabajo es estimado y valorado.... todos parecen querer que me quede.
PERO AHORA ME QUIERO IR!!!!
Parece que he peleado mucho por conseguir algunas cosas, y ahora que al fin las puedo conseguir, ya no me significan nada. Mi escala de valores ha cambiado, todo por lo que peleé antes ya no tiene sentido para mi. El mundo que me rodea se me ha vuelto ajeno, no es lo que quiero.
Puede ser que solo necesite vacaciones, o realmente he encontrado el mayor valor de las cosas inmateriales. Ya no quiero bañarme en dinero, solo quiero un lugar cálido en el cual recibir a mis hijos cuando regrecen de la escuela. Quiero un lugar sereno, donde la vida corra lento y me sea permitido respirar.
Nada más busco quietud, tranquilidad y reposo. Quiero ver a mis hijos jugar en el patio de mi casa y salir en bicicleta conmigo, sonreir rodando en el pasto y comer una salchicha. Tambien quiero que mi esposa me abrace bajo la lluvia sin hacer nada más. No quiero voces, ni ruidos. Solo la lluvia.
Me cansé de buscar dinero. Estoy fatigado de buscar demostrar al mundo que puedo o que sé. Ahora me bastaría abstraerme en mi ignorancia, olvidando por un buen tiempo todo lo leido y lo aprendido. Borrando toda experiencia anterior, para volver a disfrutar de lo que ya tengo, pero no veo.
Lo agradable de escribir aquí es que nadie lo lee, así que pudiera publicar una foto desnudo que ningún efecto causaría. Es por eso que narro las cosas ridículas que se me cruzan por la mente.
No soy anarquista, ni enamorado, ni homosexual, ni pertenezco a secta alguna ni nada.... simplemente soy un hombre normalmente loco.
PERO AHORA ME QUIERO IR!!!!
Parece que he peleado mucho por conseguir algunas cosas, y ahora que al fin las puedo conseguir, ya no me significan nada. Mi escala de valores ha cambiado, todo por lo que peleé antes ya no tiene sentido para mi. El mundo que me rodea se me ha vuelto ajeno, no es lo que quiero.
Puede ser que solo necesite vacaciones, o realmente he encontrado el mayor valor de las cosas inmateriales. Ya no quiero bañarme en dinero, solo quiero un lugar cálido en el cual recibir a mis hijos cuando regrecen de la escuela. Quiero un lugar sereno, donde la vida corra lento y me sea permitido respirar.
Nada más busco quietud, tranquilidad y reposo. Quiero ver a mis hijos jugar en el patio de mi casa y salir en bicicleta conmigo, sonreir rodando en el pasto y comer una salchicha. Tambien quiero que mi esposa me abrace bajo la lluvia sin hacer nada más. No quiero voces, ni ruidos. Solo la lluvia.
Me cansé de buscar dinero. Estoy fatigado de buscar demostrar al mundo que puedo o que sé. Ahora me bastaría abstraerme en mi ignorancia, olvidando por un buen tiempo todo lo leido y lo aprendido. Borrando toda experiencia anterior, para volver a disfrutar de lo que ya tengo, pero no veo.
Lo agradable de escribir aquí es que nadie lo lee, así que pudiera publicar una foto desnudo que ningún efecto causaría. Es por eso que narro las cosas ridículas que se me cruzan por la mente.
No soy anarquista, ni enamorado, ni homosexual, ni pertenezco a secta alguna ni nada.... simplemente soy un hombre normalmente loco.
Thursday, September 11, 2008
Adicción
Fumo cada vez que tengo que fumar, no más.
Fumo cuando tengo miedo.
Fumo cuando siento ira.
Fumo cuando estoy preocupado.
Fumo cuando bebo.
Fumo cuando hablo con mis amigos.
Fumo cuando no creo lo que digo.
Fumo cuando me quieren hacer creer lo que no digo.
Fumo cuando estoy solo.
Fumo si tengo que pelear.
Fumo si tengo que evitar una pelea.
Fumo si estudio.
Fumo cuando no puedo estudiar.
Fumo ante el problema.
Fumo cuando he sobrepasado el problema.
Fumo mientras estoy triste.
Fumo cuando bailo de alegria.
Fumo si triunfo, o si pierdo.
Fumo cuando tengo dinero.
Fumo si no tengo dinero.
Fumo para relajarme.
Fumo para acrecentar mi ira.
Fumo y fumo y fumo.
Lo raro de esto, es que solo fumo un par de tabacos al día.
Fumo cuando tengo miedo.
Fumo cuando siento ira.
Fumo cuando estoy preocupado.
Fumo cuando bebo.
Fumo cuando hablo con mis amigos.
Fumo cuando no creo lo que digo.
Fumo cuando me quieren hacer creer lo que no digo.
Fumo cuando estoy solo.
Fumo si tengo que pelear.
Fumo si tengo que evitar una pelea.
Fumo si estudio.
Fumo cuando no puedo estudiar.
Fumo ante el problema.
Fumo cuando he sobrepasado el problema.
Fumo mientras estoy triste.
Fumo cuando bailo de alegria.
Fumo si triunfo, o si pierdo.
Fumo cuando tengo dinero.
Fumo si no tengo dinero.
Fumo para relajarme.
Fumo para acrecentar mi ira.
Fumo y fumo y fumo.
Lo raro de esto, es que solo fumo un par de tabacos al día.
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Thursday, August 28, 2008
Discurso por la Eutanasia
Morir honrosamente es preferible, y siempre deseable, antes que, simplemente, estar.
Me permito proponerles un ejercicio:
Apartémonos unos momentos de nuestra realidad impuesta, de nuestra vida tibia y cobarde.
Seamos moribundos.
Yo así lo haré:
Entonces me encontrarán, con los huesos carcomidos por la polilla de los años, con los ojos ahumados y la garganta seca.
Yaciente en una blanca cama, fría, a pesar que mi cuerpo lleva ahí varios días, o semanas.
Es que nadie considera la agonía como la cumbre de la vida?
Acostumbrados a vivir por simplemente vivir, olvidamos el placer del respirar, la dicha del enojo y el éxtasis de la luz.
Lo simple amaremos, cuando nuestras entrañas purulentas se convulsionen embargadas de pánico y dolor. Cuando nuestros ojos rehúsen abrirse y nuestra voz deje de oirse.
Nuestro sistema legal, a nivel mundial, observa como el más sagrado el derecho a la vida. Valiente confusión.
Nos obligan, junto con un caduco ambiente dogmático, de todas las religiones, a creer que es lo mismo el derecho a la vida que el derecho a vivir.
Que Dios me libre de la vida, si no la puedo vivir. Que el destino me prohíba estar, si no puedo ser. No quiero estar sin ser. Repudio la vida si no voy a vivir.
Se repudia el aliento cuando causa dolor, así como se huye al medicamento que, aunque sana, condena.
No quiero respirar de una manguera, no quiero alimentarme de una sonda, si mi corazón se resiste, por qué le obligan a contraerse al ritmo de una máquina, y no al ritmo de mi propio anochecer?
Acaso es tan difícil? Ya no quiero la vida, porque no estoy vivo: he muerto hace días, y dejé de vivir hace años.
Mi vida es mi derecho, no mi obligación. No me obliguen! Mi vida es mi derecho, no mi condena. No me condenen! Mi vida es mi derecho, es mi derecho!
No quiero que se me quite este derecho, lo que pido es que se me permita hacer uso de él a mi antojo: cuando mis cabellos blancos no inspiren más respecto, cuando en mis arrugas se guarde solo óxido, y cuando mis carnes, las pocas que me queden, solo insinúen el cadáver que hace tiempo se esconde en mi… allí es cuando quiero ejercer el derecho a vivir. Porque ya habré muerto, necesito que se me permita dar el doloroso paso que me permita seguir viviendo, aún a costa de las lágrimas de quienes aún creen estar vivos.
No pido más que lo que me corresponde: déjenme ser, pero no me condenen a estar!
Señores, esta voluble intervención, lo se no merecería un aplauso, es por eso que no lo espero, ni lo pido.
Lo que pido es un simple voto de silencio, no por mi muerte que se espera desde que nací, sino por mi muerte que yo ansío desde que dejé de vivir.
Un voto de silencio, a favor de la eutanasia.
Ustedes disculpen.
Me permito proponerles un ejercicio:
Apartémonos unos momentos de nuestra realidad impuesta, de nuestra vida tibia y cobarde.
Seamos moribundos.
Yo así lo haré:
Entonces me encontrarán, con los huesos carcomidos por la polilla de los años, con los ojos ahumados y la garganta seca.
Yaciente en una blanca cama, fría, a pesar que mi cuerpo lleva ahí varios días, o semanas.
Es que nadie considera la agonía como la cumbre de la vida?
Acostumbrados a vivir por simplemente vivir, olvidamos el placer del respirar, la dicha del enojo y el éxtasis de la luz.
Lo simple amaremos, cuando nuestras entrañas purulentas se convulsionen embargadas de pánico y dolor. Cuando nuestros ojos rehúsen abrirse y nuestra voz deje de oirse.
Nuestro sistema legal, a nivel mundial, observa como el más sagrado el derecho a la vida. Valiente confusión.
Nos obligan, junto con un caduco ambiente dogmático, de todas las religiones, a creer que es lo mismo el derecho a la vida que el derecho a vivir.
Que Dios me libre de la vida, si no la puedo vivir. Que el destino me prohíba estar, si no puedo ser. No quiero estar sin ser. Repudio la vida si no voy a vivir.
Se repudia el aliento cuando causa dolor, así como se huye al medicamento que, aunque sana, condena.
No quiero respirar de una manguera, no quiero alimentarme de una sonda, si mi corazón se resiste, por qué le obligan a contraerse al ritmo de una máquina, y no al ritmo de mi propio anochecer?
Acaso es tan difícil? Ya no quiero la vida, porque no estoy vivo: he muerto hace días, y dejé de vivir hace años.
Mi vida es mi derecho, no mi obligación. No me obliguen! Mi vida es mi derecho, no mi condena. No me condenen! Mi vida es mi derecho, es mi derecho!
No quiero que se me quite este derecho, lo que pido es que se me permita hacer uso de él a mi antojo: cuando mis cabellos blancos no inspiren más respecto, cuando en mis arrugas se guarde solo óxido, y cuando mis carnes, las pocas que me queden, solo insinúen el cadáver que hace tiempo se esconde en mi… allí es cuando quiero ejercer el derecho a vivir. Porque ya habré muerto, necesito que se me permita dar el doloroso paso que me permita seguir viviendo, aún a costa de las lágrimas de quienes aún creen estar vivos.
No pido más que lo que me corresponde: déjenme ser, pero no me condenen a estar!
Señores, esta voluble intervención, lo se no merecería un aplauso, es por eso que no lo espero, ni lo pido.
Lo que pido es un simple voto de silencio, no por mi muerte que se espera desde que nací, sino por mi muerte que yo ansío desde que dejé de vivir.
Un voto de silencio, a favor de la eutanasia.
Ustedes disculpen.
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